Corría el 02 de diciembre de 1993. Pasadas las dos de la tarde Pablo cortó la llamada con su familia y al mirar por la ventana notó un movimiento extraño. Era tarde, El Bloque, cuerpo policial encargado de los asuntos anti-narcotraficantes de Colombia, lo había encontrado. Tantos años de fuga habían llegado a su fin. Todos los que alguna vez le prometieron fidelidad lo habían traicionado. Todos menos Limón, el viejo Limón, único amigo que le bancaba la parada. Ambos intentaron huir por los techos pero fueron alcanzados por la lluvia de balas que desplegó El Bloque.